Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo.
Salmos 100:2
La pregunta del día es.. ¿Estas sirviendo a Dios?
Si tu respuesta es si... ¿En tu servicio hay alegría? O hay frustración, cansancio, pleitos, desilusión.... si hubiera cualquiera de estos ingredientes, déjame decirte que no, tu servicio no es netamente dirigido a Dios, quizá es un compromiso con quienes te rodean, quizá es un trabajo por el cual te pagan... porque cuando servimos a Dios simplemente debería invadirnos la ALEGRÍA.
Si tu respuesta es si... ¿En tu servicio hay alegría? O hay frustración, cansancio, pleitos, desilusión.... si hubiera cualquiera de estos ingredientes, déjame decirte que no, tu servicio no es netamente dirigido a Dios, quizá es un compromiso con quienes te rodean, quizá es un trabajo por el cual te pagan... porque cuando servimos a Dios simplemente debería invadirnos la ALEGRÍA.
Lo servimos con alegría porque no cargamos con la responsabilidad de suplir sus necesidades. Al contrario, nos regocijamos en un servicio en el que él suple nuestras necesidades.
Servir a Dios siempre significa recibir gracia de Dios.
Si no estas sirviendo le, y no estas alegre... ¿Qué esperas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario