Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?
¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
Dios es el alfarero y el hombre el barro, nada de lo que el hombre haga va a cambiar los planes de Dios para la humanidad.
Dios es Soberano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario